La Real Academia Española ha acabado, en 2012, por añadir la entrada «friki» al avance de la vigésima tercera edición de su diccionario. Dicho diccionario define «friki» con tres acepciones, una de ellas refiriéndose a toda "persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición".5
Parece ser que el rostro poco agraciado del chico protagonista ha encarnado al prototipo del típico “frikazo” colgado horas delante de su ordenador jugando a RPGs como alternativa ante su evidente fracaso social en el mundo real y más concretamente entre el género femenino… ¿Quizá buena parte de la culpa la tenga su parecido con el chico de la tienda de comics de Los Simpson?